Un elevado porcentaje de las empresas víctimas de ilícitos
comparte un común denominador: han cometido uno o más de estos pecados
mortales. Conózcalos para evitar sorpresas.
¿Es su empresa culpable de estos graves errores?.
1. ¿Confía en medidas de seguridad que son más cosméticas
que efectivas?
Pregúnteles a la mayoría de los terceros proveedores de
servicios logísticos cómo protegen su inventario y recibirá como respuesta
habitual que cuentan con un sistema de alarma y un circuito cerrado de
televisión.
La realidad, sin embargo, indica que la mayoría de los
sistemas de alarma son fácilmente evitados por delincuentes profesionales. Los
empleados deshonestos no enfrentan dificultades con ellos, porque es corriente
que las alarmas se desactiven durante las horas operativas, que es cuando
tienen lugar los hurtos internos
Por otra parte, el diseño de la mayoría de los sistemas de
video suele ser inapropiado y se los emplea rara vez, por lo que ofrecen poco
valor real, o ninguno.
2. ¿Facilita al personal de las áreas de carga y descarga
trabajar en connivencia con los conductores de camiones?
Como desconocen cómo impedir eficazmente los hurtos
internos, muchas empresas de distribución, sin advertirlo, crean condiciones
convenientes para que los conductores deshonestos trabajen en asociación
ilícita con embaladores, receptores, verificadores y cargadores. Cuando suceden
estos hurtos, pueden desaparecer con rapidez pallets cargados de productos, sin
que suene ninguna alarma o silbato de alerta.
3. ¿Controla con eficacia a sus verificadores?
Son demasiadas las empresas que incurren en el error de no
responsabilizar a sus verificadores. Debido a esta falta de supervisión,
algunos verificadores se vuelven negligentes o deshonestos con el correr del
tiempo y es entonces que se producen los hurtos.
4. ¿Aparta de su empresa a los adictos y distribuidores de
drogas prohibidas?
Casi el 90% de los empleados consumidores de drogas prohibidas
transan o hurtan para solventar su adicción. Como muchos directivos de empresa
han aprendido, una vez que una persona acusa un problema de drogadicción dentro
de la organización, cabe esperar la comisión de hurtos, porque los empleados
acostumbran vender lo hurtado para continuar con su adicción.
5. ¿Cuenta con un mecanismo adecuado para que los empleados
interesados informen problemas de seguridad?
Muchas empresas continúan utilizando métodos de comunicación
que no resultan eficaces para informar problemas sensibles en torno a la
seguridad, como las políticas de puertas abiertas o los buzones de sugerencias.
Como resultado de ello, los empleados que perciben amenazas a la seguridad
permanecen callados.
La habilitación de una línea telefónica gratuita puede
exponer hurtos, relaciones de connivencia, ilícitos, consumo de drogas
prohibidas en el lugar de trabajo y otros problemas. Para que esta medida sea
exitosa, sin embargo, la administración de la línea telefónica deberá ser
mercerizada, para que los trabajadores puedan hablar con personas que no
reconozcan sus voces.
Además, nunca debe solicitarse a los denunciantes que se
identifiquen. Ofrecer completo anonimato a los empleados aumenta la tasa de
respuesta.
6. ¿Brinda a sus empleados clave capacitación en cuestiones
de seguridad?
Es muy frecuente que los ilícitos ocurran porque los
directivos y supervisores no están capacitados para reconocer las sutiles
maniobras que conducen a la comisión de hurtos en un centro de distribución.
Dicho de manera simple: si el personal clave no sabe exactamente qué observar,
probablemente no vean lo que sucede cuando suceda.
7. ¿Es su empresa
demasiado reactiva?
Muchos terceros proveedores de servicios logísticos sufren
la comisión de hurtos por haber hecho poco por impedirlos, y para cuando
deciden tomar medidas al respecto, el daño ya se ha producido.
Existen reiterados ejemplos de que la adopción de un enfoque
proactivo para la protección de los activos a través de un sistema de
evaluación de medidas de seguridad y de auditorías no anunciadas no sólo es más
eficiente, sino considerablemente menos costoso que reaccionar ante los hechos
consumados.
Claves para obtener el mejor retorno de las inversiones en
seguridad
- Confiar en controles cosméticos crea un falso sentido de
seguridad, que suele preceder a la comisión de hurtos.
Este es el motivo por el que debe encararse una evaluación crítica de los
programas de protección de activos entre 3 a 5 años, a los fines de determinar
si las medidas de seguridad se han vuelto anticuadas o ineficaces.
El hecho de no haber sufrido perjuicios importantes no
significa que un programa de seguridad sea bueno, sino que, simplemente,
se ha tenido suerte. Pero, ¿qué sucederá
cuando la suerte lo abandone?
- No invertir en tecnología de seguridad a menos que se sepa
exactamente qué se está comprando y quiénes habrán de utilizarla.
Debe tenerse en cuenta que la inversión no siempre es el
único costo directo. Si, por ejemplo, se adquiere un nuevo sistema de video
digital, ¿ha decidido quién estará a cargo de monitorear las actividades en
vivo y los antecedentes archivados?
Si no va a utilizarlo en forma regular, el nuevo sistema de
video no impedirá ni detectará los hurtos, más allá de las características que
ofrezca como ejemplo de tecnología de última generación.
- Realizar auditorías imprevistas para rectificar actitudes
complacientes o negligentes.
La realidad indica que la protección de los activos tiende a
descender posiciones en la lista de prioridades diarias de directivos y
supervisores.
Un programa de prevención de siniestros de primer nivel es
una mezcla diseñada estratégicamente de tecnología de punta con un estricto
seguimiento de las Mejores Prácticas. La realización de auditorías periódicas
del nivel de adhesión a ellas permitirá detectar vulnerabilidades antes de que
se las pueda explotar, consolidará la toma de conciencia (en especial, si los
resultados se vuelcan en las revisiones anuales de la performance) y
garantizará que la inversión en seguridad no se desperdicie.
Barry Brandman.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario